PROCESO PARTICIPATIVO EN EL CONSEJO DE LA CUENCA DEL MACHANGARA
A decir de algunos expertos es una de las cuencas más importantes del país por los servicios que en ella se generan, así de esta cuenca se capta el agua potable para el 40% de la población cuencana, la energía hidroeléctrica para el 38% de la población de las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago, agua para riego para 4.000 familias, agua para 120 industrias.
Sin embargo debido a los múltiples usos del agua, se genera un uso competitivo entre el agua para generación hidroeléctrica, para consumo humano y para riego, conformándose en este contexto el Consejo de la Cuenca del Río Machángara, como un espacio para la concertación, además de lograr un buen uso de los recursos naturales existentes en el ámbito geográfico de la cuenca del río Machángara y con la finalidad de darle sostenibilidad en el tiempo, contribuyendo de este modo al bienestar de los seres humanos y la armonía con la naturaleza, por lo que el 28 de julio de 1998, se suscribe el convenio de Cooperación Interinstitucional, para la conformación del Consejo de Cuenca para la Gestión y Manejo Integral de la Cuenca del Río Machángara, el mismo que está integrado por la Empresa Electro Generadora del Austro ELECAUSTRO S.A, la Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Cuenca ETAPA, la Secretaría Nacional del Agua SENAGUA, La Universidad de Cuenca, , el Ministerio del Ambiente, la Junta General de Usuarios del Sistema de Riego Machángara, el Ministerio del Ambiente, el Instituto Nacional del Agua y el Riego INAR y el Gobierno Provincial del Azuay.
En el convenio se plantea como objetivo primordial el lograr una efectiva coordinación entre las instituciones participantes y los usuarios de la cuenca del Machángara, involucrados en el desarrollo sustentable del sistema hidrográfico con énfasis en la gestión y manejo del recurso hídrico, como parte de la gestión y manejo de los recursos naturales de la cuenca.
Para el cumplimiento de los objetivos planteados por el Consejo, se considera fundamental los procesos participativos, pero la participación vista como una democracia, es decir pasa por una visión de desarrollo construida desde el interés de los diferentes grupos de actores institucionales y comunales, para el logro de acuerdos de largo plazo que busca de construirse en el
futuro, mismo que se plasma en el Plan de Desarrollo de la cuenca, expresado de la siguiente manera:
El Consejo de cuenca del Río Machángara al año 2010 se ha constituido en una red líder a nivel nacional en el manejo integral de Cuencas hidrográficas con una clara sensibilidad ha generado una cultura del agua en los pobladores de la región: potencia los servicios de agua, saneamiento ambiental, energía, fomenta la producción agropecuaria e industrial, promueve un ordenamiento territorial.
Basa su accionar en los saberes y experiencias de talentos humanos altamente capacitados, comprometidos y dispuestos a multiplicar sus realizaciones en la región y el país y ha logrado un marco de políticas, leyes, normas aceptados por la sociedad. Además impulsa propuestas de gestión ambiental, intercambio de información y prevención de desastres en el marco de organismos nacionales e internacionales de Cuencas para el manejo sostenible de los recursos naturales.
Otra aspecto de la participación da cuenta de la supervisión, pues para tener credibilidad se necesita acciones del presente como condición de credibilidad de la estrategia, así desde el Plan de Desarrollo se impulsa la “Cultura del Agua”, para lo cual se desarrollan los programas de Educación Ambiental Rural “Agua Vida” y “Aprendizajes significativos para la prevención de impactos negativos”, con los niños de centros educativos urbanos y rurales.
El proceso participativo en la gestión de la cuenca permite el encuentro de saberes entre el mundo técnico y las capacidades tácitas, así Promotores Comunales asumen el manejo técnico de los recursos naturales de la cuenca. Este encuentro de saberes da posibilidad de un mejor entendimiento y compromiso en el manejo del sistema hidrográfico.
La cuenca es una unidad entramada en sistemas campesinos y empresariales de producción, así la lógica campesina de diversidad da cuenta de la seguridad alimentaria, frente al monocultivo, estas iniciativas son apoyadas por las instituciones actoras en la cuenca como una estrategia para evitar el avance de la frontera agrícola. El ordenamiento territorial es pensado entonces desde el sistema de producción campesino y no solo desde el ecosistema y su preservación irrestricta.
Otro aspecto que se valora es la biodiversidad, la conservación de la riqueza genética en la economía de una cuenca hidrográfica es fundamental, la cuenca es un espacio de vida que debe ser expresado en indicadores de genética, por ello con el apoyo del Ministerio del Ambiente se amplía el área de Bosque y Vegetación Protectora y se implementan programas para su conservación, desde el aporte económico de empresas e instituciones públicas y privadas, de la misma manera se implementan biocorredores en los principales ríos y quebradas.
Los indicadores de calidad permiten establecer el estado de conservación de la cuenca, desde las acciones en el manejo de la misma, tanto el su parte alta, media y baja, pues la participación y la concertación es total o no funciona, por ello se mantienen programas de vigilancia de la calidad del agua a nivel de toda la cuenca.
La gestión de una cuenca solo es posible con la concurrencia de los diferentes actores, así en el Consejo de la cuenca del Machángara, están el Ministerio del Ambiente y la Secretaría Nacional del Agua, que son instituciones del Estado que tienen que ver con la parte normativa y legal, el Instituto Nacional del Agua y el Riego y el Gobierno
Provincial del Azuay, son organizaciones del Estado pero que están vinculadas a procesos de desarrollo, las empresas ETAPA, ELECAUSTRO y la Junta de Regantes, son instancias vinculadas a procesos colaborativos, de desarrollo y conservación a través de aportes técnicos y económicos, y la Universidad de Cuenca como soporte técnico científico.